Las piedras con dibujos de crisantemo,llamadas kikka-seki o kikka-ishi y aquellas con dibujos de flores de prunus, llamadas Baikaishi, tienen un alto valor y son muy apreciadas en Japón.
El material en el que se presentan, muy duro, cn tonalidades marrnes y verde oscurs, lleva sobre la superficie inclusiones de cuarzo o de calcita que, dispuestas formando estrella, crean la imagen de las flores nacionales de Japón.
Cada cristal corresponde a un pétalo y observando el diseño de estas piedras notamos cómo los cristales externos son más largos y acaban limpiamnete, mientras que los internos son más finos y usualmente acabads en punta. A menudo, las flores parecen dbles ya que las mayores englban a las más pequeñas.
Las piedras cn dibujos son un tipo de piedras que según la estética y las rieglas japonesas pueden ser pulidas, por esa razón muchas kikka-ishi han sido tratadas para enlustrecer su superficie. Sin embargo en los últimos tiemps son también muy apreciadas aquellas cuya superficie no ha sido manipulada, llamadas neo kikka-ishi.
Ns cuenta Matsuura que la fama se estas piedras se remonta a hace algo más de setenta años , cuando an 1932, un oculista un tal Shiraki Kichi, abrió, su clinica en la ciudad de Gifu y adquirío por aquellos años una vasta finca. La zona estaba alejada, su acceso era dificil, incluso para los madreros, y se alcanzaba tras rebasar los valles de Nabi y de Hatsushika. Sin embargo, a lo largo de los senderos se podían encontrar kikkaishi.
Shiraki recogí a estas piedras y las monstraba a sus conocidos y clientes, ofreciéndolas como regalo a quien llevársela. ! Parece que nadie las aceptaba...¡
¡Un mal negocio, si pensamos en los altos precios que actualmente alcanza este tipo de suisekis!
Algunos años más tarde, una bodega de vinos de la ciudad expuso un kikka-seki, que fue comprado por un adinerado ciudadano de Tokyo, lo que desencadenó la búsqueda de este tipo de piedras en los valles de Nabi y Hatsushika. Su fama creció tanto, que se componían poesías y baladas de estos suiseki.
Si no hubiese sido por el oculista, estas espléndidas producciones de la madre tierra seguirían estando sepultadas en las profundidades del subsuelo en la provincia de Gifu. Pero...¿qien iba a tener meior vista que un oculista?
Sin embargo, la fama trajo los problemas, es decir, lad falsificaciones, lo que se pudo apreciar tanto en los bancos de los negocios de piedras famosas.
En el libro “Divertirse en el susieki” de Kahei Nagase, publicado an 1986, se describe cópuedem falsificarse estas piedras. Son piedras en las que se han dibujado las flores, piedras en las que los petalos se han construido con cuarzo y calcita, incluso piedras creadas uniendo fragmentos de piedras auténticas. Entre éstas, es fácil distinguir aquellas sobre las que se ha dibujado la figura, pero aquellas en las que se han encastrados los motivos son much más dificiles de diferenciar. En estos casos, la piedra originaria es de material blando, como piedra arenaria o similar, sobre la que se han diseñado pétalos de crisantemo. De ahí, que el conocimiento del material resulte imprescidible para cualquier coleccionista, dado que los kikka originales son de material muy duro. Es más , como junto con la piedra originaria se puede también ma parte encastrada , la superficie acaba por quedar igualada, siendo el engaño más facil. De ahí la tendencia actual hacia las ne kikka ishi , es decir, a no pulir este tipo de piedras.
|